En defensa de la salud y el derecho a decidir de las mujeres, ni muertas, ni presas.

¡Vivas y libres nos queremos!

Este 8 de marzo Día Internacional de la Mujer nos encuentra en las calles, en la dolorosa tarea de defender el derecho a la vida, a la salud y a la autonomía reproductiva de las mujeres, prerrogativas que deben ser garantizadas desde el Estado. Desgraciadamente la realidad de las mujeres y niñas dominicanas continua sesgada por la desigualdad y la injusticia que día a día, dan contenido a la crónica noticiosa, mas no llega a tomarse en cuenta para la toma decisiones que den respuesta oportuna como nación a determinadas situaciones de riesgo en las que,  las mujeres se ven envueltas.

Como Católicas por el Derecho a Decidir República Dominicana, CDD RD nos unimos a millones de mujeres en el mundo que hoy están  en las calles en la exigencia de una vida libre de violencias, de sexismos, de discriminación, de salarios desiguales, de fundamentalismos religiosos, de estereotipos de género, de acoso sexual, de feminicidios, de leyes restrictivas, de abortos inseguros, de violencia obstétrica/domestica/económica/sexual/física/psicológica/mediatica/patrimonial entre otras diversas situaciones más que alejan a las mujeres y las niñas de disfrutar de sus derechos humanos.

El paro internacional de mujeres nos convoca a visibilizar el derecho a decidir si interrumpir o continuar con un embarazo, cuando este es resultado de una violación o incesto, si coloca en riesgo la vida de la mujer o si el feto no sobrevivirá fuera del útero, porque dar vida no puede continuar siendo un riesgo de muerte para nosotras las dominicanas.

Atendiendo al principio de la libertad de conciencia que da base a nuestro derecho a decidir, expresamos nuestra preocupación por la penalización total del aborto, que lejos de prevenirlo permite que se desarrolle de forma clandestina e ilegal lo que aumenta los niveles de riesgos en esos casos, por ello llamamos la atención del congreso nacional para que se acoja a las observaciones que el Presidente Medina ya hizo al proyecto de Código penal. Siendo ésta una medida firme que expresé el deseo de los y las legisladores/as de defender la vida y la dignidad de las mujeres.

Nosotras mujeres Católicas y conscientes de nuestra condición de ciudadanía expresamos nuestra preocupación por la crueldad y las vejaciones a las que son sometidas las dominicanas cuando reciben servicios de salud, subrayando lo testificado por la joven que está cumpliendo 3 meses de prisión preventiva en Bani.

Consideramos irresponsable y cuestionable la forma como ha sido llevado el caso de Aris Nurys Tejada Ortiz, Dariela, de 20 años de edad, quien luego de perder un embarazo de entre 5 a 7 meses fue trasladada del hospital a la cárcel sin tomar en cuenta su estado de salud y sin concluirse  la investigación, propiciando que, en condiciones de vulnerabilidad, se le privara de libertad a través de la medida de coerción solicitada en su contra.

Cuestionamos las acciones tanto el Ministerio Público como el Ministerio de Salud Pública en el desarrollo del debido proceso, así como del cumplimiento de los protocolos médicosde respuesta . A la sociedad dominicana aún le quedan dudas de si se trató de un aborto inducido o de un parto prematuro. Como movimiento de mujeres Católicas consideramos la actuación de Salud y Justicia como carentes de compasión y misericordia al permitir a esta joven mujer soportar tantas horas de dolor físico en su residencia negándole la atención pertinente según los lineamientos y protocolos de salud y colocando su vida en riesgo.

Finalmente como Católicas, esperamos que nuestros y nuestras representantes asuman la bandería del respeto a la vida y a la dignidad de las mujeres, entendiendo que ninguna mujer aborta con alegría en su corazón, esta es una decisión difícil, pero sin lugar a dudas responsable, es deber del Estado hacer respetar las decisiones y los derechos de todas las mujeres.

¡Vivas y libres nos queremos!

Católicas por el Derecho a Decidir República Dominicana

Santiago, 8 de marzo 2018